
Corea del Sur ajusta cuentas con el viejo poder: ¿Estado de derecho o neutralización política?
Corea del Sur no es Corea del Norte. Es una democracia con elecciones, tribunales, una oposición feroz y una gran libertad de prensa. Precisamente por eso son tan importantes las consecuencias del fallido golpe de emergencia del ex presidente Yoon Suk Yeol. La transferencia de poder tuvo lugar formalmente a través del parlamento, el Tribunal Constitucional, las elecciones y los tribunales. Pero el efecto político es más agudo: el antiguo bloque de poder conservador en torno a Yoon, su circuito de seguridad, su red judicial y su círculo familiar son expulsados del centro del poder en poco tiempo.


























































